Tanto si es un piloto de aventura que sale a propósito a rodar en la nieve como si va al trabajo en moto por necesidad, estará de acuerdo: rodar en invierno puede ser un suplicio.
Hace frío, hay humedad, sopla el viento. Uno acaba tiritando por mucho que se ponga capas gruesas. Ahí es donde la equipación calefactable puede salvarle (literalmente, en algunos casos). ¿Por qué plantearse dar el paso a la ropa calefactable?
Más control y manejo
No es ningún secreto que las manos entumecidas restan control. Puede que ya tenga puños calefactables y recurra a ellos cuando aprieta el frío pero, por buenos que sean, dejan el dorso de las manos al descubierto y se corre el riesgo de perder destreza. Al exponerse a temperaturas bajas, el cuerpo activa un mecanismo de defensa llamado vasoconstricción periférica. Dicho de forma sencilla: los vasos sanguíneos se estrechan y, para proteger el corazón y otros órganos vitales, llega menos sangre a manos y pies, lo que provoca entumecimiento y pérdida de sensibilidad. Nada bueno para manejar el embrague, los frenos o el acelerador.
Más seguridad
Cuando tiene frío, el cuerpo desvía de forma natural toda la energía a mantener el calor, lo que puede reducir la concentración y ralentizar los tiempos de reacción. Justo lo que hace falta en carretera. La equipación calefactable reduce enormemente el estrés por frío, que aparece cuando el cuerpo pierde más calor del que puede generar y provoca un malestar general que distrae al cerebro de lo verdaderamente importante, como manejar la moto.
Regulación de la temperatura frente a la sensación térmicaAdemás de ser peligroso, pasar frío sobre la moto es sobre todo incómodo. La sensación térmica por el viento es un fenómeno científico por el cual el aire en movimiento retira calor de la piel a gran velocidad. Sobre una moto, incluso un día moderadamente frío puede resultar mucho más frío a alta velocidad. A 60 mph con aire a 0°C, la temperatura efectiva sobre la piel puede sentirse como -17°C. Esta pérdida rápida de calor acelera el enfriamiento del cuerpo y aumenta el riesgo de hipotermia y congelación en poco tiempo.
Mejor velocidad de reacción
Con frío, los músculos pueden agarrotarse por la pérdida de elasticidad y por reacciones metabólicas más lentas. Eso ralentiza los tiempos de reacción y resta fuerza de agarre, algo obviamente peligroso cuando se maneja una máquina. En invierno los peligros casi parecen duplicarse, así que un tiempo de reacción rápido es imprescindible
Más comodidad
Dicho de forma sencilla, la equipación calefactable aumenta la comodidad al rodar con frío. En lugar de depender de retener el calor con capas gruesas, el equipo KEIS emplea las tecnologías de calor Far Infrared y Micro Carbon, que generan un calor que se parece más al del sol que a un calor sintético, y calientan la piel directamente en vez de solo el aire dentro de la prenda.

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